martes, 15 de enero de 2013
Raro.
Sé que estás aquí porque el viento es frío y cala mis huesos y se escucha el eco de una mujer que canta una canción, y estamos en mi habitación. Allí, somos un rincón secreto de libros, somos miradas sutiles y encuentros casuales. Éramos de todos ellos y fuimos nuestros.
domingo, 6 de enero de 2013
La grande partie de ma vie dans un "je t´aime".
Voy a camuflar mis letras para que sólo tú puedas entenderme, para que sólo tú me leas. La pasión es ese estado anímico o emocional que está entre la emoción pura que es muy intensa pero a la vez corta o el sentimiento que es muy largo y a la vez muy fuerte, éste es el que hace que entienda que el amor y el deseo no necesitan normas ni papeles, únicamente cama y mucho corazón. Mi corazón sabe que es contigo, así como tú sabes que es conmigo. Apenas me rozaste me empecé a descongelar de mi mundo para vivir en tu invierno rodeada por el calor de tus brazos, me hacías conocer el verdadero amor y me hacías crecer al mismo tiempo que sonaba tu música, y ahora me doy cuenta de que te pareces a todas las canciones que existen. Si fuera verdad eso de que toda persona tiene un alma gemela, podría apostar y no equivocarme de que tú eres la mía, tú eres el que me ha hecho y modelado, a tu medida rellenando las partes que me faltan. Por alguna extraña razón tú y yo somos perfectos juntos y eso es quizás lo que más miedo me provoca, sentirme imperfecta sin ti, rota, vacía. Pero entonces pasa y te aferras como si no hubiera otro lugar donde sostenerte que no sean sus manos y el límite sea llegar a sus labios y acariciarlos con besos, acostumbrar tus ojos a los suyos como cuando vas a oscuras y tientas, recorres los pasillos hasta llegar a la puerta que te lleva con él. Puedo reconocer a los que están enamorados, esos que comprenden la diferencia entre suspirar y respirar, respirar gracias al otro. El concierto en el cielo y la lluvia de aplausos me hicieron encontrar la melodía perfecta en tu respiración. Siempre fuimos nosotros, pero únicamente estábamos esperando a darnos cuenta. Ahora soy una piel blanca adornada con mi enmarañado pelo que poco sabe de su color, y dentro de mí hay una dulce tristeza. La tinta en mi piel, las canas en mi cabello, las ojeras de mi cara, las palabras de mi boca y el deseo de mi vientre, todo eso será tuyo. Ya hace algunos siglos empecé a sospechar que he caído sin quererlo en tu gravedad cuando me dabas días astrománticos y ahora pido que seas el yodo que yo fui para ti en mis heridas, querernos hasta que duela. No podría llamar al olvido con tu nombre, es como pedirle a la luna que sonría, una imposibilidad, su sonrisa está en el lado que no vemos, y sólo a nosotros nos da sus eclipses. No podría no agradecer que me hayas mostrado lo que son incendios de nieve, algo que a simple vista parece imposible pero si lo piensas es una definición perfecta para lo nuestro, nos movemos bien en el frío siendo pasionales. Podemos hacer un incendio de letras que no llegue ni a fogata porque no es necesario derretirnos.
Devuelve las olas al mar, las nubes al cielo y mi alma a este cuerpo que un día prometiste desear, y regresa. Quiéreme para todo, cuando quieras, como quieras y donde quieras, pero quiéreme siempre, amor.
Con las ganas - La Niña Imantada - Niebla - Shake it out - Del Invierno - Hermética - Never let me go - When you`re gone - En la habitación - Incendios de nieve - El lugar donde viene a morir el amor - Incondicional - Un día en el parque - Elástica Galáctica - Nadie por las calles - Mi rutina preferida - Domingo astromántico - Lo que te hace grande - Noches reversibles - Cosmic love - VCR - Lisboa - Olor a mandarinas.
Devuelve las olas al mar, las nubes al cielo y mi alma a este cuerpo que un día prometiste desear, y regresa. Quiéreme para todo, cuando quieras, como quieras y donde quieras, pero quiéreme siempre, amor.
Con las ganas - La Niña Imantada - Niebla - Shake it out - Del Invierno - Hermética - Never let me go - When you`re gone - En la habitación - Incendios de nieve - El lugar donde viene a morir el amor - Incondicional - Un día en el parque - Elástica Galáctica - Nadie por las calles - Mi rutina preferida - Domingo astromántico - Lo que te hace grande - Noches reversibles - Cosmic love - VCR - Lisboa - Olor a mandarinas.
domingo, 14 de octubre de 2012
Capítulo I de un ser culpable.
Vi en sus ojos la ausencia de algunas lágrimas escondidas que encontré la última vez que la miré. Cada fragmento de su alma tenía su propia historia, en la suya yo era el héroe y no el villano, pero aquel día todas las palabras que no le dije eran las que ella necesitaba escuchar. Todo acabó en segundos, la culpa y la pena la devoraron en su cama desierta, haciendo brutal la caída después de recordar y ser consciente de lo que acababa de ocurrir, rompiéndose una vez más en pedazos sin nada que objetar. Fue un destrozo bestial, partí los átomos de su risa hasta despedazar cualquier intento o mueca de felicidad por mucho tiempo, hasta que un día no tan lejano al que ella se imaginaba, e incluso yo, entre soledades domésticas y una amargura sin sentido, se lo llevó todo el olvido.
Una melodía oscureció todo y de pronto estaba sentada frente al espejo, viendo como se rompía su cuerpo y salía libre de él, entendiendo a su vez que un hombre a medias no le sirve a ninguna mujer completa. Porque no se puede tocar el cielo con las manos llenas de nostalgia viajó donde la trataron con el apego que yo no supe darle, sintiéndose la mujer más dichosa, y aprendió que cuando no es acierto ni error es simplemente amor, aquello que había encontrado tras salir de una mustia agonía.
Yo era un todo constante en su vida hasta que decidí desaparecer, sin saber muy bien aún por qué y sintiéndome culpable por el dolor que causé, reprochándome a mí mismo todo el pesar que ella sintió durante tanto tiempo. Hasta que hoy, la encontré sin esperarlo, sin saber cómo actuar ante ella, con la vergüenza de un pasado juntos que acabó en llantos y distancia, pero sin más, paseando por la calle me vio, respiró profundo y le dijo al amor de su vida: "mira, hace mucho tiempo yo te confundí con él".
jueves, 4 de octubre de 2012
De un momento a otro.
Comienza el tercer otoño, el tercer capítulo de la historia y mi nueva ira. Pongo mis ganas en que llegue el invierno, en reenamorar a quien una vez fue completamente mío, y despertar al dinosaurio a punta de besos y caricias. Quiero que el frío y el amor calen en mis huesos, más que nunca y tan dentro que ya no encuentren la salida, para descifrar los enigmas que esconden las sábanas azules que me envuelven y los secretos que a veces tapo y veo a través de la piel, de la tuya.
Revolcándose con el barro tengo aquellos recuerdos que se envuelven en lágrimas, con miedo a volver a recorrer mi mente refugiado en ese absurdo sentimiento de incertidumbre que no me permite respirar, y sólo quisiera saltarme el camino y simplemente llegar. Ya se acabó la espera. Llegó de madrugada y me abrigué en él, en la frigidez de los latidos que llenan mi vacío, separándome de la distancia y el tiempo tan indiferentes a mí.
La furia de mis letras no se entienden, ni yo misma lo hago y sin esfuerzo logro intentar aclarar mis ideas para jugar con cada anochecer y saber que lo que necesito se esconde bajo las palabras que una vez nunca dije asustada por el pánico, el sobresalto, el recelo y las alarmas que me despiertan de todos mis sueños, de los cuales nunca veo su solución.
La raíz de todos mis miedos está sembrada en la tierra del olvido, ser cobarde al verme ante el espejo sin reconocer lo que realmente veo, sentir temor a no tener esas manos en mi. Esas manos en mí, me hacen sentir mejor, me refugio, sin creer en nada, creo, y dejo de estar ciega para curar lo malo del pasado y se me olvida que he llorado.
Se me olvida que el otoño deshoja las ramas desnudando el aire y acortando mi aliento.
Revolcándose con el barro tengo aquellos recuerdos que se envuelven en lágrimas, con miedo a volver a recorrer mi mente refugiado en ese absurdo sentimiento de incertidumbre que no me permite respirar, y sólo quisiera saltarme el camino y simplemente llegar. Ya se acabó la espera. Llegó de madrugada y me abrigué en él, en la frigidez de los latidos que llenan mi vacío, separándome de la distancia y el tiempo tan indiferentes a mí.
La furia de mis letras no se entienden, ni yo misma lo hago y sin esfuerzo logro intentar aclarar mis ideas para jugar con cada anochecer y saber que lo que necesito se esconde bajo las palabras que una vez nunca dije asustada por el pánico, el sobresalto, el recelo y las alarmas que me despiertan de todos mis sueños, de los cuales nunca veo su solución.
La raíz de todos mis miedos está sembrada en la tierra del olvido, ser cobarde al verme ante el espejo sin reconocer lo que realmente veo, sentir temor a no tener esas manos en mi. Esas manos en mí, me hacen sentir mejor, me refugio, sin creer en nada, creo, y dejo de estar ciega para curar lo malo del pasado y se me olvida que he llorado.
Se me olvida que el otoño deshoja las ramas desnudando el aire y acortando mi aliento.
viernes, 22 de junio de 2012
Huele a nuevo, a regreso, a euforia.
Voy a oscuras, busco a tientas, doy pasos temiendo que sean en falso y me hago diferente a mí misma. En mi refugio, donde me invento cada día, he construido una habitación donde pasa el tiempo, sabe a cola fría y a pasado oxidado. Me sobran deseos, me hace falta, tal vez, algo de vida. Si tan solo este mundo no fuera incompleto, nada sería injusto.
Aquí se viene para llegar a ninguna parte, y el que sufra por ello, que mejor se busque un sendero para caminar, porque yo cuento verdades tristes que alegran los corazones. Por eso, o quizás porque la melancolía invade mis ideas más claras y las nubla, he dejado de mirarme en el espejo y por la noche me saludo en voz baja para saber llegar a casa, no quiero saber nada del tiempo hasta que no venga alguien para agotar todo el mío.
Veo salir los aviones, queriendo ir algún día en uno de ellos volando, confío salir de este cuerpo, que no me queden palabras y que mi voz en off no pare de gritar. Quiero aprender a escuchar sentimientos en acústico, ser de esas personas que encontraron la felicidad por su manera de vivir despacio. Reconocer el olor a casa, ser como agua hirviendo, pues en este desierto, sólo habrá futuro para los que crean haber encontrado un oasis en el interior de su mente.
A lo mejor es que no has escuchado a nadie decir que la soledad te ha vuelto mas hermosa, quizás sea así, de la nada o en medio de un café, cuando menos te lo esperas ves la vida al otro lado de la calle paseando cansada de nosotros, de todo. Y es ese todo el que nos evita, nos hace frágiles y nos convierte en criaturas de otro mundo, el propio.
Voy a jugar con las letras hasta formar laberintos llenos de cerezos, esperar al otoño para andar por las ramas de mis pensamientos. Voy a escribir.
Aquí se viene para llegar a ninguna parte, y el que sufra por ello, que mejor se busque un sendero para caminar, porque yo cuento verdades tristes que alegran los corazones. Por eso, o quizás porque la melancolía invade mis ideas más claras y las nubla, he dejado de mirarme en el espejo y por la noche me saludo en voz baja para saber llegar a casa, no quiero saber nada del tiempo hasta que no venga alguien para agotar todo el mío.
Veo salir los aviones, queriendo ir algún día en uno de ellos volando, confío salir de este cuerpo, que no me queden palabras y que mi voz en off no pare de gritar. Quiero aprender a escuchar sentimientos en acústico, ser de esas personas que encontraron la felicidad por su manera de vivir despacio. Reconocer el olor a casa, ser como agua hirviendo, pues en este desierto, sólo habrá futuro para los que crean haber encontrado un oasis en el interior de su mente.
A lo mejor es que no has escuchado a nadie decir que la soledad te ha vuelto mas hermosa, quizás sea así, de la nada o en medio de un café, cuando menos te lo esperas ves la vida al otro lado de la calle paseando cansada de nosotros, de todo. Y es ese todo el que nos evita, nos hace frágiles y nos convierte en criaturas de otro mundo, el propio.
Voy a jugar con las letras hasta formar laberintos llenos de cerezos, esperar al otoño para andar por las ramas de mis pensamientos. Voy a escribir.
domingo, 15 de abril de 2012
Vingt-trois mois mon cher.
Hay
días así. Días que no se sienten, cuando cruzan nuestra vida
sigilosos. Días que se vuelven viento. Estos días insolentes en los
que tu ropa se ajusta y mi cuerpo se descuelga.
Eres
tú el que me has creado, el que me rompió y moldeó según tus
labios, tu mirada, tu sonrisa y tu calor. Todo lo anterior a ti me
suena estúpido, y aunque pueda ofrecerte todo, todo es poco.
Es
todo ese ruido que en mi mente se disfraza de tu voz, y me miente. El
mismo que hace de una frase una guerra. Hace de una vida una excusa,
y sin dejar de lado esos recuerdos que hacen de tu cuerpo y el mío
un espectáculo.
Y
es que es la noche la que dice todo sobre ti, y ayer me susurró que
a veces, sólo a veces vale más cualquiera de tus besos en una de
mis mañanas que todas nuestras caricias juntas.
martes, 10 de abril de 2012
I write dark
Soy
un corazón oxidado que muere de sed y se ahoga en orgullo para pasar
las penas. Para pasar las penas escribo, intento hacer de un enlace
con tres letras en inglés unidas por guión algo decente.
Ser
una página en blanco tiene la ventaja de poder ser arrancado por
alguien y poder volver a escribirse de nuevo, remodelarse en cada
escrito y esconderse tras cada palabra para de una forma u otra
reflejarme en cada una de ellas. Siempre tuve un gran problema
trascendental, un laberinto irreal creado por mí misma en cual no
encuentro mi sitio, busco donde encajar, pretendo elegir las palabras
correctas para definirme, saber quién soy y aprender a no dudar y a
saber pensar con los pies fríos.
Por
eso me refugio aquí, porque soy de esas personas aburridas que
suelen morir ocasionalmente sin previo aviso en repetidas veces y
recurro a este lugar para hacerme notar y contarlo. Hablar con letras
desgarradoras, con ternura o pasión, hablar de amor, dolor o gozo y
todo ello hacerlo escritura, escribir desde lo más oscuro.
Escribo
oscuro, sí, escribo desde lo más oscuro para dejar la vergüenza
que me habita, sin hacerme notar, y poco a poco dejar que algo de luz
me deje ver. Que hay ojos que aunque parecen vivos, están vacíos, y
aún así parpadean, es todo ruido que en mi mente se disfraza y me
inspira, es creerse poeta y morir de hambre, mirar a la luna y
estremecerse, es sentirse bien haciendo esto. Es escribir,
arriesgarse a gustar o quedar arrinconado en el olvido, dejar sin
aliento o hacer esbozar una sonrisa con cada punto y final, ser noche
y día, hablar del frío que cala y el calor que derrite.
Hablo
con voz rasgada por que soy invisible, y me escondo bajo un
sobrenombre de un sentimiento que palpita, y eso es lo que quiero,
que palpiten y sean bienvenidos a mi paraíso perdido, donde me
presento y me despido a la vez.
Euforia.
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