miércoles, 29 de mayo de 2013

Ático cuarto.


Aunque a veces quiera matarte y tú quieras acabar conmigo tenemos que hacer un pacto.
Un pacto sagrado y cumplirlo.
Prométeme que me recordarás que no puedes hartarte de mí por mucho que lo parezca.
Prométeme que volverás cada vez que lo necesites o te lo pida al ático para borrar los errores analíticos. Te espero allí, en el centro de la tierra donde si se acaba todo no hay que temer por los monstruos que se esconden detrás de as cortinas. 
Has sido tú quién se ha llevado todas mis excepciones y yo ni me he enterado porque fue en un segundo atómico.
Porque todos llevamos un asesino dentro y yo a veces le ayudo a matar el tiempo para que se pare.

miércoles, 15 de mayo de 2013

No te duermas, es 15/5.

He visto tus ojos a punto de dormirse,
cerrados pero despiertos, escuchando atento.
Te he visto abrazarme como si el amor fuera eso y creer que estabas tan cerca que ibas a atravesarme, incluso a meterte por dentro.
He visto tu cuerpo casi desnudo.
Tus piernas abrazarme.
Tus brazos firmes.
Me he dormido un poco,
 como quien se siente protegido y no quiere despertar.
Habría pasado unas horas así, y más horas así, estaría así todavía,
si no fuera por todo lo que tenemos que hacer aún juntos.