sábado, 30 de noviembre de 2013

La fabulosa historia de una pareja tóxica.

El fin de semana que no paró de llover sólo pude sentirme como peces de ciudad.
Con las ganas de piscinas en verano pero teniendo ante mí la llegada de diciembre. Mientras, en la habitación, escucho la canción más fea del mundo e imagino que tú me llevas a la playa. Ahora que te dejo de imaginar, siento que somos frágiles, que esta ciudad es el lugar donde viene a morir el amor.
Aunque yo te vi primero, tengo que aceptarlo y decirte adiós. Aún así, déjame que sonría, que no llore el sol, porque ésto no es un funeral, simplemente son cosas del invierno.