domingo, 13 de septiembre de 2015

Como si la noche fuera para eso

El bar donde nos conocimos la semana pasada sigue igual,
la barra, las luces,
el baño.
Aquí se esconde la intensidad de la primera noche,
cuando salimos buscando el asiento trasero de tu coche.
Como si la noche fuera para eso
y los domingos por la tarde se limitaban a recordar lo que pasó
sin ganas de madrugar el lunes.
Hoy también es sábado por la noche y estoy al final de la barra
donde me pusiste la mano en la pierna,
pero esta vez tu coche no espera fuera;
mañana también será domingo pero yo no tendré resaca
ni me dolerán las piernas,
y el lunes madrugaré pensando que he desperdiciado este fin de
semana
por haber vuelto al lugar donde nos conocimos pensando que te
iba a ver
y que volvería a pasar.
Pero ya lo dijo Quique González,
la suerte es una ramera de primera calidad.

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