jueves, 4 de junio de 2015

Con las ganas

Hace tiempo que no te escribo.
Ayer volví a escuchar la primera canción que me enseñaste.
¿La recuerdas?
Seguro que sí.
Llevaba tiempo sin ponerla,
no me atrevía,
no podía sabiendo que ya no es nuestra.
Cuando empezó a sonar,
cerré los ojos y por un momento pareció que era como antes,
pero acabé volviendo a la triste realidad.
Es esa canción,
esa maldita canción.
No sé por qué decidí escucharla otra vez,
si me dejaste con las ganas de decirte
lo mucho que iba a echarte de menos.
Y a día de hoy no encuentro cómo hacerlo,
si nunca contestas
y tampoco creo que vayas a hacerlo.
Esa canción debería dejar de existir
por hacerme recaer en esta realidad tan triste.
Pero lo más triste que le ha pasado a la realidad,
es que tú y yo no estemos juntos.



sábado, 16 de mayo de 2015

Sin salida

¿Sabéis esa sensación de dolor incómodo?
A veces llega alguien y por algún motivo tiene que irse. Y cuando se va deja abierta un herida bien grande.
Y escuece.
Y pasa el tiempo y no dejas de preguntarte que si sólo es una herida por qué escuece tanto. Hasta que llega el día en el que la herida ya no es más que una cicatriz.
A veces les coges cariño y las miras y no te arrepientes.
Porque te has curado tú sola,
o porque no te importó arriesgarte para hacerte daño.
Tienes que entender que no siempre las cosas salen bien,
o simplemente no salen.
Que por algún motivo llegará el día en que uno de los dos se descuelgue y mientras uno sigue caminando, el otro tiene que saber andar por sí mismo.
Y tu cabeza se empieza a llenar de preguntas de las que no obtienes una respuesta rápida,
y la mayoría empiezan con ese por qué que tanto nos cuesta.
Nos cuesta comprender que si todo estaba bien por qué tiene que acabar,
por qué el cuchillo que antes era de metal ahora es de plástico.
Entonces piensas que lo mismo debes volver a tener la ilusión de encontrarte en otros ojos,
de buscar otras manos,
de llenar los vacíos que en ti quedan.
Parece que tus ganas de volar también se esfumaron,
o se fueron con él y crees que se las llevó,
y tristemente sientes que alguien tiene que empujarte para que vuelvas a volar.
Pero la solución no está en sustituir a nadie,
porque pasan los años y los daños, y sabes que siempre hay alguien que aunque no esté, siempre va a quedar macado en tu memoria,
porque el amor se cocina a fuego lento
y el olvido es simplemente una palabra que se pronuncia siempre con los labios,
y pocas veces con el corazón.
Es esa sensación de echar a alguien de menos que está de más,
aunque en realidad no puedes odiarle,
y el caso es que no todo se acaba aunque él acabe.
Pero antes de todo eso tienes que saber coserte bien la herida,
no siempre resulta fácil pero puedes salvarte,
sólo tienes que agarrarte fuerte.

jueves, 23 de abril de 2015

#3 Abrir-abril

Cada día pienso que debería darme una oportunidad.
Debería dejar de estar siempre distraído,
de leer los mismo libros y ver las mismas series una y otra vez,
que nunca cambian y tampoco me hacen cambiar.
Cada vez que me llamaba por teléfono para contarme sus historias yo intentaba darle los consejos de esos que sueles dar a alguien que aprecias, hasta que llegó el día en el que se hizo la inversa y me contestó algo que quizá no quería escuchar pero que sí necesitaba:

"Tú que siempre dices que el tiempo en lugar de correr, vuela y dejas que el tuyo se escape a una velocidad que ya ni siquiera alcanzas,
tú que permaneces postrado contra el sofá esperando que las cosas pasen,
dando consejos que no te aplicas,
siguiendo la misma línea de vida que no hace que te muevas de ese punto tuyo de inflexión,
tú que no haces que la vida te suceda."

En ese momento comprendí que cuando dejas de abrir tus ojos a la vida te conviertes en un abril sin primavera. Porque todos somos en el fondo un poco egoístas y creemos que el mundo que se mueve a tu alrededor es ese que va a subir tus persianas cuando en tu habitación no entre más luz, pero es ese mismo mundo el que te está esperando fuera cuando decidas levantarte por ti mismo del sofá y dejar que suceda.

jueves, 9 de abril de 2015

I Concurso de Microrrelatos #MicroOlorALibro

"Era el aire de la primavera lo que ella llevaba en los ojos,
pero en ellos llovía como en un eterno invierno"

viernes, 20 de marzo de 2015

#autoayuda

Luvia sin ocasión,
tanto por dentro como por fuera.
Dolor que no se nota,
que no se ve.
Nunca me haces caso y no dejo de decírtelo,
que no te derrames,
que no dejes de ser,
tampoco de estar.
Que no te derrames,
sube tramo a tramo.